Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

22 jul. 2017

LA IGLESIA DESVIADA, LA NOCHE Y DOS NIÑAS LLAMADAS VENEZUELA


Revelaciones que vinieron a mí, Ana Victoria Sanz, entre los meses de junio y julio del 2017

Hasta cuando seguirás desviado del Camino y seguirás tu locura idolátrica a los dioses de esta nación. Todo el pecado tuyo y la sangre de esta nación te condena . El gemir de esta tierra es por tu abominación ¿Qué te pasa iglesia? ¿A dónde has llegado? ¿Dónde quedó tu entendimiento y a dónde dejaste la Verdad? Pues te condujiste por las veredas de mentira que te conducen con suma velocidad a tu muerte ¡Cómo corres tras tus ídolos y te vistes de sus consignas y hablas igual que aquellos que en la oscuridad siempre han vivido! ¡No te dejaré sin castigo! ¿Crees que esto lo cambias tú? Pobre ilusa, tú eres el motín del adverso.

Tú serás la primera que serás pesada y serás hallada falta, pues aborreciste a quién te ha reprendido y no tomaste la palabra de aquellos profetas que no te hablaron lo que quería escuchar tu oído. Antes bien, te hiciste de dura cerviz y con tus inclinaciones a la derecha o a la izquierda te fuiste tras tus dioses y te desviaste completamente del Camino.

Esto lo hago Yo, el que hizo esta nación y anuncia al hombre sus pensamientos, porque la maldad y abominaciones del que se hace llamar mi pueblo llegó a los cielos. El colmo de su pecado me ha asqueado, pues como inmundicia de menstruosa es su camino delante de mí, por tanto El Fuego mío se hará ver en lo más negro de la noche, porque la oscuridad, de aquel que fue llamado a ser luz, era tanta que hizo que la más densa tenebrosidad la arropara y lo más negro de la noche se cernieran sobre Venezuela. No hay vuelta atrás, el terror de la noche ha llegado y los ayes se escuchan por todos lados.

Nace la sexta Venezuela, la niña que proclamaban en la necedad de su corazón, aquellos que diciendo que yo era su dios, pero no hacían lo que les decía Yo, antes bien hablaban sin arrepentimiento ni conversión; en su glotonería y en sus excesos de grandeza, de dominio y reino hablaban para gloria de sí mismos y de su dios. Nace con número de hombre, haciendo mención del que adversa al Cristo redentor; Nace la que proclamaban y decretaban que nacería, nace porque ella fue preparada para juicio, para muerte de este pueblo, ella es condenación, ella es persecución, ella es hambre, ella es muerte y ella es destrucción.

Nace en medio de la noche oscura, nace en sangre y durante su corta existencia sólo será vestida de luto y de sangré será llena toda Venezuela. Será cortado todo el que esté desviado, será cortado todo el que practique lo malo y con ropas de injusticia se halla encontrado; no habrá concesión ni quedará quien sea librado ninguno de aquellos que se levantaron deliberadamente contra el Señor de los cielos y de la tierra hablando con labios de mentira y actuando con malicia, cohecho, iniquidad, violencia e injusticia.

Será derramado la sangre desde lo más alto hasta lo más bajo de la nación, será derramado de sangre desde el lado más alto de la izquierda hasta el lado más bajo de la izquierda; será derramado la sangre desde el lado más alto de la derecha hasta el lado más bajo de la derecha, toda cabeza erguida será cortada y toda voz altiva será callada con la espada.

Arrepiéntanse y conviértanse los que hoy me escuchan al norte, al sur, al este y al oeste; Arrepiéntanse y conviértanse matadores de hombres de la izquierda y de la derecha; arrepiéntanse y conviértanse devoradores de hombres que están adentro y afuera de Venezuela; arrepiéntanse y conviértanse los que hoy están en el poder; arrepiéntanse y conviértanse los que se oponen a los hoy tienen en sus manos el gobierno de esta nación, porque pronto serán cortados y ya no existirán más.

No quedará ninguno de los que hoy están en los lugares altos ni de los que hoy están en el poder sino se arrepienten ni se convierten de sus malos caminos. No quedará ninguno de los que adversan a los que gobiernan hoy a Venezuela sino se arrepienten ni se convierten de sus pecados; no quedará ninguno de los que de lejos manipulan este pueblo sino se arrepienten ni se convierten de sus malos caminos; no quedará ninguno de los que se conocen hoy como líderes de la izquierda, ni los se conocen hoy como líderes de la derecha, pues serán pronto cortados con el hacha del Señor y serán cortados de una vez y totalmente de raíz.

Yo derramaré mi ira sobre ellos, sobre los matadores y los devoradores de hombres de esta país; derramaré mi ira sobre los que con alevosía y premeditación llevaron al precipicio a este pueblo; sobre los que con soberbia y altivez condujeron a la muerte a los hombres y mujeres de esta nación.

Ay, Venezuela, hoy estás enferma y de este mal morirás, tus hermanas llorarán tu muerte y cual marta y María y dirán al Maestro “Señor si hubieras venido Venezuela no hubiera fallecido” ¡Por ti, Venezuela, también el Maestro, conmovido, llora por ti! Todas tus hermanas llorarán por ti y las naciones del mundo las acompañarán en su luto y desdicha, pero cuando llegue el Maestro ¡Oh, cuando llegue el maestro! Irá a la tumba y allí los pueblos verán sorprendidos lo que el Señor va hacer, pues la que hoy muere y ya estaba sepultada y descompuesta, al cuarto día, a la voz de la Resurrección se levanta, para parir con pujos y llanto a la nueva Venezuela que nacerá al rayar el alba como nace la luz de la aurora la cual irá "en aumento hasta que el día sea perfecto”.

La niña, la nueva Venezuela de la cual el Señor ha hablado en muchas décadas, nacerá con un corazón manso y humilde, desbordante de amor, de vida y de verdad; ella será libre y llena de justicia y equidad; perfecto es su número, la septima Venezuela será, y su corazón es conforme al de su Creador. En ella morará la salud, la justicia, el amor, la verdad y la vida y será en ella la sabiduría y el conocimiento del Señor; su nombre será deseado en las naciones y los pueblos anhelarán estar con ella. Su pueblo tendrá un corazón nuevo y el Espíritu del Señor estará en ellos; Sus hijos vendrán desde las naciones y desde los pueblos lejanos de la tierra y vendrán cargados de riquezas para adornar con ellas su belleza; y El nombre profanado hoy del Señor será engrandecido y santificado a causa de lo que el Señor hará en ella.

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