Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

16 may. 2016

ANA VICTORIA SANZ

Nací en San Fernando de Apure, Venezuela, recibí al Señor Jesucristo a los 14 años de edad, a los 15 años oí por primera vez de forma audible la voz de Dios; crecí en el Señor, luego me acostumbré a sus bendiciones y dejé que otros intereses, cosas y personas ocuparan el lugar de preeminencia de Dios en mi vida. 

A los 31 años me rendí de nuevo al Señor y verdaderamente tuve una conversión y entrega total de mi vida a Él; pasado un tiempo de búsqueda de la presencia de Dios, recibí de Él el poder de su Espíritu Santo y tuve mi llamado como profetisa de parte Dios en el año 2002, para el 2003 fuí ungida como profetisa con ministerio profético ante la feligresía de mi congregación por el Rev. Pastor Gilberto Nieves y el cuerpo pastoral de la Iglesia Emanuel de la Organización Venezolana de Iglesias Cristianas Evangélicas (O.V.I.C.E.), una organización libre, no pentecostal por lo que mi llamado fue algo controversial en aquel momento, dado que la iglesia en general y la organización para ese entonces consideraban que el último profeta fue Juan; y también, porque las profecías que daba no eran agradables y por ello me llamaron "profeta del desastre", sin embargo, mi convicción de que es Dios quien me habla y el respaldo que el Señor me dio a través de mi pastor Gilberto Nieves hasta que éste partió con el Señor me impulsaron a seguir propagando el mensaje que Dios me daba y lo he llevado y proclamado con denuedo a pesar de que muchas veces he sido rechazada, expulsada de congregaciones e intimidada, incluso por autoridades pastorales y del gobierno nacional.


Desde el 2003 comencé mi ministerio profético llevando la palabra de profecía, primero por los llanos venezolanos y luego por diferentes partes del país y desde el año 2010, el Señor me enseñó un medio para poder dar y hacer llegar su Palabra Profética a los lugares donde no me daban entrada y para darla a conocer al mundo, ese medio es el INTERNET y pude hacerlo a través del blog "UNA VOZ DE ALERTA HOY"



En el 2008, enfermé con una rara enfermedad llamada Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) y el 19 de marzo de ese año, morí por unos minutos, yo vi mi cuerpo inerte y sin vida en la cama y a mi mamá tía clamando al Señor: "¡Así no, Dios, así no te lleves a mi hija!", ví también a una prima llorar por mí y le pedía a Dios por mi vida, entonces dije "Vaya Dios, me estoy muriendo y no me había dado cuenta...", de pronto recordé a mis hijos y exclamé " ¡Oh, Dios, mis hijos tú me los distes, tú sabes que los amo mucho, pero tú los amas más que yo por eso sé que tú los cuidarás mejor que yo! hazlos hombres y mujeres de bien", luego el lugar se llenó de luz y de presencia angelicales, entonces me dispuse a caminar hacia la fuente de luz y allí escuché la voz de Dios que me dijo: "No es hoy tu muerte, es para Yo glorificarme en tí", después de esas palabras sentí como entraba de nuevo a mi cuerpo y volví a vivir. A partir de ese momento tuve una recuperación parcial, pues prácticamente estaba casi parapléjica y había perdido mis fuerzas, incluyendo la de sostener mi cabeza, pero el Señor en su soberanía me dejó padeciendo aun esa enfermedad, sin embargo, vivo con alegría, cada día, el milagro de la vida, pues medicamente yo debí morir esa vez o por los menos solo vivir unos dos a cinco años más dado que la esperanza de vida para los que padecen esa enfermedad es más o menos ese tiempo ( 2 a 5 años) y llevo desde esa vez hasta hoy ocho años viviendo por la gracia de Dios.


Aunque yo tengo puesta mi fe en el único y verdadero Dios Sanador que me hizo y formó para alabanza de su gloria y he sido instrumento suyo para sanidad y liberación de otros y aunque ministros y muchos siervos de Dios han orado por mi sanidad, Dios en su soberanía no le ha parecido sanarme.


Una noche en medio de una de las crisis respiratorias que me provoca la enfermedad le dije suplicante, otra vez, al Señor que me sanara o bueno que si a Él le parecía llevarme que yo estaba lista para irme con Él, pues ya estaba cansada de padecer, pero Dios me respondió enfático: "Bástate mi gracia, Ana Victoria", cuando yo escuché eso le dije al Señor: "Oh, Señor, perdona mi necedad al insistir tanto que me sanaras... sabes tú eres el Soberano de mi vida y si a ti te parece bien que yo sea afligida por esta enfermedad, porque sabes que la puedo soportar, entonces a mi también me parece bien y de ahora en adelante sólo te voy a agradecer todos los días por ella, pero, si a tí te parece y hallo gracia delante de tí, sólo quiero pedirte una cosa, quiero que me des fuerzas, sólo fuerzas para hacer lo que debo hacer, porque esta enfermedad me ha quitado mis fuerzas y no tengo ya nada
¡Sólo dame fuerzas, mi Señor, tus fuerzas, para yo poder ir a dónde me envíes a proclamar tu mensaje profético y de salvación" y desde ese día, fuerzas me ha dado el Señor.



No sé cuanto tiempo más el Señor me va a dar aquí en la tierra, sea meses, sean años, sólo Él sabe, pero una cosa sí sé y es que mientras viva, vivo en Él, con Él, para Él y por Él para llevar su mensaje por todas partes y para pregonar la buena noticia de salvación y vida eterna.



Actualmente, llevo el ministerio que el Señor me dio con la cobertura del Pastor Abdy Pereida, desde la Iglesia Evangélica Libre Emanuel de la Asociación de Iglesias Evangélicas Libres (ADIEL) en Valencia, estado Carabobo, Venezuela.

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P.D. Te invito a visitar mi nuevo blog,  el cual  me ha inspirado el Señor con el propósito de que éste sea un medio para llevar el mensaje de salvación, aliento y esperanza a aquellas personas del mundo que padecen Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) o tienen un familiar con esta enfermedad o con cualquier otra enfermedad terminal o no.

En él hago públicas mis reflexiones de vida y mis experiencia con esta enfermedad que ha venido fortaleciendo mi fe en el Señor en medio de los embates y limitaciones que ella me hace, mientras sigo, con el poder del amor y la fuerza de mi Señor, peleando la buena batalla pues mi anhelo es culminar mi carrera aquí con  la fe en Aquel que me llamó de las tinieblas a su Luz Admirable y presentarme ante ÉL aprobada, sin tener nada de que avergonzarme.






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