Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

8 jul. 2016

PROFETAS FALSOS Y PROFETAS DEL SEÑOR

Por: Ana Victoria Sanz

¿Cómo sé quién es un verdadero profeta y quién no lo es? Esta es una buena interrogante y todo creyente debe preguntársela, pues hay tantos profetas de aquí y de allá; unos dicen una cosa y otros dicen otra; unos hablan de cosas muy malas y terribles que van a pasar y otros hablan todo lo contrario y animan al pueblo con eventos muy maravillosos y buenos que van a suceder, pero ¿A quién se le debe creer?

Esos cuestionamientos acerca de los profetas no son de hoy, esos vienen desde tiempos antiguos; el pueblo de Israel se hacía esas mismas preguntas, porque ellos eran objeto de muchos falsos profetas que los desviaban del Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob para lo cual el Señor les advirtió “ Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios que te sacó de tierra de Egipto y te rescató de casa de servidumbre, y trató de apartarte del camino por el cual Jehová tu Dios te mandó que anduvieses; y así quitarás el mal de en medio de ti.” Deuteronomio 13:1-5

Siempre el plan de Satanás al levantar falsos profetas es desviar al pueblo de Dios del Camino, de la Verdad y de la Vida. El Señor, en el nuevo pacto, sabiendo que también el adverso impondría ese modus operandi para que la iglesia se encaminara hacia veredas de muerte y se extraviara de la doctrina que Él encomendó a sus apóstoles nos advierte en Mateo 7:15 lo siguiente “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces.”

Entonces ¿Cómo sé yo de quién me debo guardar? ¿Quién habla profecía que viene de Dios y quién no?

Como premisa se debe tener claro que Satanás habla y hace cosas que imitan a las que hace el Señor, pues él tiene poder, aunque es un poder limitado, pero es poder al fin. Recordemos en Éxodo 7:8-13 cuando Moisés y Aarón se presentaron ante Faraón y Aarón arrojó su vara al suelo como señal y ésta se convirtió en serpiente, pero eso no impresionó al faraón, pues él trajo a sus sabios, hechiceros y magos de Egipto y éstos tiraron sus varas y también se convirtieron en serpientes, Eso quiere decir que los siervos del maligno, también hacen señales y prodigios y que un profeta falso tiene del poder de éste para hacer estas cosas y hacer maravillar a los que la ven y así les sea fácil creerles como dice 2 Corintios 11:15 "Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan de ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras"

Hoy en el Internet, las redes sociales y demás medios de comunicación se escucha y se ve a muchos personajes con cualquier cantidad de vaticinios o profecías. Algunos de los receptores creen y pesan cada palabra profética, otros creen una fracción y la acomodan a su conveniencia, otros son escépticos a todo esto, pero otros muchos son confundidos y llevados como el tamo que arrebata el viento.

A los cristianos en general le es fácil rechazar a aquellos que vienen de personas en las que se evidencian prácticas esotéricas y cosas parecidas a estas, pues es muy obvio que su fin es desviar la fe del creyente hacia estas actividades y hacia otros dioses, pero cuán difícil le es identificar entre la iglesia a los profetas falsos de los profetas que hablan la verdad de Señor y son llamados para alertar, exhortar, confrontar con el pecado, llamar al arrepentimiento y conversión y dar esperanza a su pueblo y aun a pueblos que no le conocen.

El Señor es muy práctico al indicarnos cómo podemos saber que un profeta es de Él o es un profeta falso y por eso sí es posible identificar sin lugar a dudas qué tipo de profeta nos está hablando y eso se puede hacer de la siguiente manera:

Primero: Se puede saber si un profeta habla de parte del Señor o habla mentira si conocemos realmente la Verdad, es decir conocemos a Cristo, pues sólo así tenemos la facultad de identificar y distinguir con claridad las cosas que son de Él, así como también cómo es Él, cómo Él habla, puesto que conocemos su voz; también podemos saber qué es lo que a Él le agrada, lo que aborrece, lo que demanda de nosotros, en fin, dado que mantenemos una relación de intimidad profunda con el Señor, hacemos verdaderamente su voluntad y cumplimos sus mandamientos como nos dice 1 Juan 2:3-6 “Si alguien afirma: `Yo conozco a Dios’, pero no obedece los mandamientos de Dios, es un mentiroso y no vive en la verdad; pero los que obedecen la palabra de Dios demuestran verdaderamente cuánto lo aman”, de esta forma cuando se presenta la mentira disfrazada en la voz dulce y lisonjera o dura y temeraria de un profeta, es posible identificarla, pues como dice 1 Juan 2: 20-21 “… porque el Santo les ha dado su Espíritu, y todos ustedes conocen la verdad. Así que les escribo no porque no conozcan la verdad, sino porque conocen la diferencia entre la verdad y la mentira.” Esto es posible, porque el Espíritu Santo está en nosotros y Él nos guía a toda Verdad.

Segundo: Se puede saber si un profeta es falso si éste trae un mensaje contrario a la Verdad de Cristo o que habla media verdad o manipula y distorsiona la verdad y/o exalta el ego o promueve el engrandecimiento de los cristianos en esta tierra o insta sutil o llanamente a darle rienda suelta a los deseos del hombre carnal. También se puede identificar a un profeta que no habla palabra de parte del Dios Vivo si éste profetiza un mensaje contrario a lo que enseñó el Señor Jesús a sus apóstoles y pretende directa o indirectamente inducir a la iglesia a poner otra cosa como más importante que el Señor ya sea un ministerio, un hijo, la pareja, el dinero, los bienes, el empleo, un personaje, en fin. Así mismo si un profeta niega tenue o deliberadamente al Padre o al Hijo o a ambos o pone en duda la resurrección de Jesús, su poder salvador y su segunda venida el tal es mentiroso y un anticristo como está escrito en 1 Juan 2:22-23 “22 ¿Y quién es un mentiroso? El que dice que Jesús no es el Cristo. El que niega al Padre y al Hijo es un anticristo.23 El que niega al Hijo tampoco tiene al Padre; pero el que confiesa al Hijo tiene al Padre también”.

Tercero: Si ese profeta habla una cosa y vive otra, habla palabra muy convincente en nombre del Señor, pero su testimonio es cuestionable con evidencias, su conducta es reprochable y/o se aprovecha, se lucra, come y guía a la muerte a las ovejas incautas que se anonadan con sus palabreríos ese califica como un falso profeta, pues el Señor nos dijo que podemos conocer a los profetas por sus frutos y que también nos podemos guardar de estos simulados lobos como nos dice en Mateo 7:15-20 “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos, o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis”.

Cuarto: Si ese profeta habla en nombre del Señor y sus profecías no se cumplen es un profeta falso como dice en Deuteronomio 18 21-22 “Y si dijeres en tu corazón: ¿Cómo conoceremos la palabra que el Señor no ha hablado?; si el profeta hablare en nombre del Señor, y no se cumpliere lo que dijo, ni aconteciere, es palabra que el Señor no ha hablado; con presunción la habló el tal profeta; no tengas temor de él”.

Quinto: El profeta que habla de parte de Dios da fruto y ese fruto tiene una fuente y esa fuente es el Señor y si esa Palabra que viene de Dios reflejará su carácter y sus virtudes, también mostrará que Él es fuego consumidor y hará ver su justicia, su amor y su misericordia. El profeta del Señor hablará conforme a 1 Corintios 14:3 que dice: “…el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación”, pues como dice 2 Pedro 1:21 “nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

Ahora bien, ya sabiendo que hay formas prácticas que nos da el Señor para identificar a los profetas falso de los profetas que hablan Palabra de Dios, debemos, entonces, disponer nuestro corazón a escuchar la profecía con la intención de juzgar esa Palabra que se nos entrega y pesarla a Luz de la Palabra de Dios, pues “ No todo el que me dice: Señor, Señor, entrara en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”.

Es necesario que prestemos atención a las profecías como nos dice el Señor en 1 Tesalonicenses 5:19-21 “No apaguéis al Espíritu. No menospreciéis las profecías. Examinadlo todo y retened lo bueno”, eso nos indica que es posible que haya alguna cosa mala que se pueden colar en una profecía, pero somos llamados a juzgar la profecía como escrito está en 1 Corintios 14:29 “ Así mismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen lo que ellos dicen”, esto nos enseña que el Señor nos da potestad de juzgar con su Espíritu y éste nos guía a toda verdad y así podremos juzgar qué es lo malo que tiene la profecía y desecharlo.

De esta forma, entendiendo cómo identificar un profeta y cómo juzgar su profecía, cuando alguien se levante y diga “así dice el Señor” o “el Señor me ha dicho”, disponga su oído a escucharlo y presto esté para juzgarlo guiado por el Espíritu Santo, pues el mismo Espíritu que dijo el Señor que vendría sobre nosotros y recibiríamos de Él su poder para ser sus testigos, es el mismo Espíritu que en Isaías 11:1-4 dice que reposó sobre el vástago de Isaí y es el mismo Espíritu que hoy está en nosotros y nos hace entender diligentemente el temor al Señor y nos enseña a no juzgar por vista de ojos, ni por lo que oigamos, si no a juzgar con justicia y resolver con equidad.

¿Cómo sé quién es un falso profeta? Cómo reconozco a los profetas de Dios? Los profetas falsos, los profetas del desastre, los profetas de la prosperidad, los profetas mentirosos ¿Cómo saber si un profeta es falso.

-

-