Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

12 ene. 2015

LLENOS DE PODER, NADIE PODRÁ DETENERLOS



El adversario se siente cómodo en su juego, ha ganado fuerza y se dispone a imponerse como un río embravecido que se lleva todo a su paso sin contemplación ni piedad. La hora es y la hora llega, no existe sentimiento ni consideración, no hay niños, no hay ancianos, no hay mujeres embarazadas ni mujeres que amamantan que le hagan condoler.

Como gran explosión saldrá la rabia y la impotencia contenida del que se ha sentido burlado. El que cree tener puño de hierro, arremeterá sin razón alguna contra el inocente, el ungido (el pueblo del Señor, el remanente) para aliviar su propia frustración, habrá asechanza y armas de destrucción preparados por los agagueos, entonces el mal parecerá triunfar sobre el bien, pero sin duda la gloria del Resucitado se hará ver como no se ha visto antes en esta nación y como en los tiempos antiguos Dios será con los suyos. Se derrama el poder del Espíritu de Dios sobre su pueblo y el Pentecostés será presente en toda Venezuela.

Levántate remanente, levántate ahora, no temas, el Altísimo levantará bandera contra el mal. Lo que es dejará de ser. De los huesos secos volverá la vida… Contigo estoy y voy a estar, dice el Señor, mi sangre te redime y te limpia, levántate no pierdas de vista a tu Dios, pues la victoria está a la puerta y lo harás huir de esta nación, lo vencerás en Cristo “con la palabra del testimonio y menospreciando tu propia vida hasta la muerte”.

Cobra ánimo, remanente de Dios del norte, del sur, del este y del oeste de esta nación venezolana y mantente en el santuario aún en medio del asecho, adora, alaba al que venció la muerte, al que vive y reina por los siglos de los siglos a Cristo el Señor, porque el trae salvación y liberación, Él no tardará, espera en Él, porque traerá alivio a sus heridas, serán rotos los grilletes y sueltas las esposas, porque las puertas serán abiertas y nadie podrá detenerte.

-

-