Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

29 nov. 2015

EL FIN DE LOS EBRIOS Y LA CONFIANZA DEL REMANENTE


Palabra de Dios que vino a mí, Ana Victoria Sanz, el 29 de Noviembre de 2015, mientras meditaba delante del Señor acerca de lo que acontecerá a Venezuela y acerca del remanente de Dios.


¡Ay, de los embriagados que se hacen llamar pueblo de Dios en esta tierra! ¡Ay! De los que mueven la copa y se han dado al vino que aturde su mente y los hace como marchita flor en medio de un valle fértil. Ay, de los embriagados de orgullo por sus casas grandes y muchedumbre de gente, que se ufanan llamándose pueblo de Dios, pero no le obedecen, que se creen fuerte y se levantan cual borracho que hablando disparates, ebrios de vino hablan cualquier sandeces y en su delirio cual fanfarrón dicen tener la fuerza del pueblo y mi favor para coronarse a su manera con el poder de esta nación.


¡Ay, pastores, maestros y profetas! ¡Ay, de los que ministran, ebrios! Que dan tras pies por el vino y se tambalean de aquí para allá por las bebidas fuertes; que borrachos del apetecible licor que pone a la mesa el babilónico sistema tienen visiones erróneas, dan profecía, enseñan y emiten juicios a su conveniencia; Ay, de los que con sagacidad manipulan mi Palabra y tratan de enseñar a mí pueblo con golosinas y cuentos para incitarlos a caminar por atajos fáciles que los lleven a alcanzar más rápido lo que yo he prometido y lo hacen con tal descaro como si enseñaran a niños.


¿Cómo hacen semejante cosa? Embriagados están y actúan con los efectos de ese vino imitado, han mezclado lo santo con lo profano y en su sincretismo con el pensar de los que no son míos se levantan con la pretensión de que Yo estoy con ellos y soy su Dios ¡Oh, cómo esta gente está dominada por ese vino! Es un pueblo que no se sabe qué es, dice que es mi pueblo, pero en su seno late babilonia y como ellos habla su boca; dicen que me adora, pero levantan altares a los dioses que guardan escondido en su pecho ¡Mi pueblo es sólo mío y Yo Soy sólo de ellos! ¡Mi Pueblo atiende diligente mi voz, cumplen mis mandamientos y a tiempo y fuera tiempo desempeña su misión y no lo hacen por hacer, lo hacen con amor y devoción! Si estos no hacen lo que Yo digo entonces ¿De quién ellos son?


¡Oh, Escucha lo que hoy te digo! Escucha tú que reconoces mi voz, pero que te has dejado seducir con palabras lisonjeras, deja de beber ese raro vino que embrutece tu mente y atonta tus sentidos. Escucha tú, que reconoces mi voz, pues desde el principio te llamé y te escogí como preciado mío, a ti que sabes que cuando bebes ese vino que se te ha servido como plantado en mi Viña, sabes que su sabor es extraño y aunque agradable a tu paladar sientes que se vuelve amargo y al final deja en tu boca un sabor desagradable, porque tu paladar ha probado mi vino y sabe cuál es el buen vino no adulterado que llena de gozo y sosiego el alma del que lo toma; y sana, edifica, da vida, fortalece y reviste de poder a todo aquel que de él ha decidido beber.


Escucha, hoy, y sal de ese convite de borrachos ahora, de ese deslumbre de luces de colores y de ese humo que esconde su verdadera intención; huye de la fiesta de la confusión, huye de ese piso con vómitos y orines de los ebrios de semejante locura. Sal de allí, corriendo, pues la seducción de la mujer de Potifar es más fuerte que la corriente de un río embravecido y si te quedas un instante más te llevará a la muerte; corre desnudo aunque ella se haya apoderado de tus ropas, huye de ella, ahora mismo, pues aún hay tiempo de que te salves, porque es preferible que vayas a la cárcel y no que mueras como incauto en sus brazos.


El Celoso, cuyo Nombre es Celoso se ha reservado un hombre fuerte para que se desate como poderoso torbellino, como tempestad destructora, como río impetuoso en tremenda creciente que derribará con sus manos toda su altivez de querer hacer las cosas a su manera; que destruirá lo que se han construido y con sus pies pisoteará todo su ego y su corona. Serán comidos como el plato de comida en manos de un hambriento; serán consumidos como la primera lluvia después de un verano cruento, pues no quisieron escuchar cuando les hablé que esperarán en mí y descansarán en mis brazos, mientras, Yo, con mi mano poderosa venía sobre esta tierra y con terror y espanto haría ver mi justicia sobre Venezuela, por eso vendrá el hombre fuerte contra ellos y el rojo teñirá su presunción; al caminar caerán en su trampa y morirán, porque buscaron refugio en la mentira, se protegieron en el engaño e hicieron pacto de muerte con el sistema.




La calamidad que han querido evadir los alcanzará primero; Pero el Altísimo ha puesto una Piedra valiosa y escogida, Roca principal de los que edifican, pues es el fundamento de la construcción de la nueva Venezuela. En esa Piedra, los que tengan confianza en ella, podrá estar tranquilo, pues los que en ella están no serán conmovidos aun cuando la tierra se estremezca y los cimientos de este sistema sean derrumbados; en ese día el Señor será una corona de gloria para los que se han mantenido firmes y son contados como su remanente, ellos se ufanará en su Dios y como joya maravillosa será el Altísimo para los que en su temor esperan; pero aquél que ha puesto su confianza en la mentira lo alcanzará la terrible desgracia, aun donde se escondan serán encontrados y arrastrados por el torrente impetuoso. Día tras día, de día y de noche estarán aterrados y desconectarán sus aparatos y sus equipos de comunicación para no estar informados, pues el temblor en sus cuerpos no se les quitará, serán enredados con gente de otras latitudes y como extranjeros que invaden serán tratados en su propia tierra.

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