Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

15 jul. 2014

LA MUERTE DE LA PARTURIENTA Y NACIMIENTO DE LA NUEVA VENEZUELA


Ay, ay, ay, se escuchan los ayes de la parturienta. El trabajo de parto ha comenzado y por no haber escuchado y venido a mí, el Médico que da Vida para tener los cuidados de su embarazo y sanar su preeclampsia, su parto se apresura y su condición avanzada no le da esperanzas de vida.

Todo su cuerpo se agita con convulsiones, su visión es borrosa y le impide ver; su presión sanguinea está exageradamente alta y es incontrolable; su cabeza está a punto de estallar, su estado es crítico. Todo está agitado, hay mucha confusión, se adelanta el parto, pero a pesar de la intervención, ya es tarde, ya no hay vuelta atrás; la madre sufre de eclampsia. 

Entre convulsión y convulsión, el sangrados es indetenible, su sangre como fuente salta por la presión, la mujer lucha entre la vida y la muerte para dar a luz a la criatura, la mujer agoniza mientras da a luz y el último aliento de la madre sale en el preciso instante en que se escucha el llanto de vida de la criatura que acaba de nacer. 

La madre ha muerto, hay luto, lloro y dolor desgarrador, pero a pesar de los corazones desbastados y la tristeza en el alma de las familias la criatura viene envuelta en Consuelo para ellos, ella volverá a hacerlos sonreír, a tener esperanza y llenar sus corazones de amor, pues es la nueva Venezuela y con ella está su Hacedor quién la criará y la levantará en muy poco tiempo como una nación grande y como una gran lámpara en lo alto con su Luz encendida que alumbra en la oscuridad sobre las naciones y su voz se hará oír como testigo fiel del evangelio de Jesús hasta los confines de la tierra, porque la venida de Cristo está cerca.


Estas palabras me fueron dadas a mí, Ana Victoria Sanz, el 14 de Julio 2014 mientras oraba por Venezuela.

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