Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

16 abr. 2014

AL REMANENTE DE DIOS EN VENEZUELA



¡Oh, remanente de Venezuela! Clama, gime y pelea, porque los ayes son muchos y el dolor de la madre, del huérfano, de la viuda ensordece las alturas y no hay consuelo para ellos; clama, gime y pelea por el alma de esta nación que cegada por el odio y la soberbia hiere el alma de sus hermanos. No hay quién cure, no hay quién salve, no hay quién entre al campo de guerra y salve a los que resuellan por la herida y están condenados a muerte. 


Conociendo de Dios “el por venir” para esta nación, desde el doce de Febrero de este año 2014, mi corazón se sacudía al ver en vivo, y no en visión, por las calles y en los medios de comunicación a este pueblo y su gobierno tanteando sin poder ver, ofuscado por su odio y altivez siguiendo los ruidos de cadencias encantadas que los conducen claramente a la muerte; pero trataba de tranquilizarme diciéndome “Aún no está la señal, todavía no es el baile del lagar, apenas esto es el preámbulo, Dios nos está dando aún un poco de tiempo", esto me lo decía, porque esperaba aún la señal en el cielo que Dios había dicho que nos daría para que no existiera duda del cumplimiento de cada una de sus palabras proféticas para Venezuela, pero hace dos semanas me alerté cuando un hermano de Maracaibo me hizo una llamada y me habló de la luna roja que se haría ver, luego esta semana mi corazón se estremeció doblemente al ver en mi facebook un link de la web que confirmaba lo que me dijo el hermano ¡La afirmación era cierta! sorprendentemente la luna se pondría roja y en efecto ayer 15 de abril ocurrió así, sin duda un suceso inusual e impresionante que sirve de señal de Dios en los cielos para que todos vean que la ira del Señor desciende sobre esta nación como lo dijo hace más de 4 años a través de mí en la profecía Juicio de Dios para Venezuela, 2010 “He aquí que el cielo se pone rojo mientras los incautos para confusión suya se sorprenden con la señal, en tanto salgo de mi lugar y desciendo sobre Venezuela, porque hollaré a esta nación como quien pisa un lagar de uvas con sus pies. La pisaré con mi ira y la fuerza de mi furor hará que se salpiquen en gran manera de rojo mis vestidos”. Viendo que ya no hay vuelta atrás e inconfundiblemente este es el tiempo del cumplimiento de las visiones y de las palabras proféticas, mi corazón se compungió, una vez más, por los muchos que han de morir y por lo poco que consideraba que yo podía hacer por ellos, veía como un gran océano que habría su boca para tragarlos y en su inmensidad sucumbían dentro de sus aguas y yo ante aquel tsunami rojo me veía sin fuerzas para salvarles, entonces impotente hablé a Dios: Dios, han llegado los ayes de Venezuela y cada vez se hacen más fuertes, ven ahora y mírame a mí, aquí, convaleciente y sin fuerzas por causa de este aguijón que afecta mis carnes ¿Acaso he de quedarme, simplemente mirando cómo se pierden? ¡Oh, Dios! ¡Cómo malgastamos el tiempo y ahora estamos sobre la hora! ¿Podremos aún rescatar a algunos de la mortandad que se avecina? ¿Sigo pregonando o Callo la trompeta de tu voz profética y espero hasta que todos mueran? ¡Oh, mi alma se duele profundamente! ¿Quién podrá ir a dónde están ellos? ¿Quién podrá ir a salvarlos de la muerte? ¿Quién podrá rescatarlos? ¿Quién podrá decirles, a estas alturas cuando ya tus pies están en el lagar y el rojo purpura empieza a salpicar a esta nación, que aún si claman a ti y sólo a ti Tu puedes salvar sus vidas? ¡Oh, Dios! ¿Dónde están tus justos para que me ayuden? Tus justos se han guardado en sus casas, porque han escuchado las detonaciones, han sentido el olor del lacrimógeno y el ruido de las tanquetas y por eso tiemblan de pavor como si Tú no estuvieras con ellos ¿Dónde está tu iglesia? Tu iglesia está orando por sí misma y cuidando que su despensa esté llena, mientras mira de lejos cómo caen al abismo los que están condenados al infierno ¿Dónde están tus embajadores? Tus embajadores están sesgados y confundidos formando parte de uno o del otro camino de muerte ¿Dónde están tus pastores, profetas y maestros? Ellos están fumando la “pipa de la paz” y honrados por los que tienen poder, se sientan a compartir su mesa y confites dedicados a la idolatría ¿Dónde está tu iglesia? Tu iglesia está indiferente e insensible a los juicios que has hablado y anda en buscan de su prosperidad y seguridad como si nada estuviera pasando en este pueblo ¡Oh, Dios! Esta nación está pérdida ¡Oh, Dios! Dime ¿Quién se pone en la brecha para que tú no destruyas completamente a Venezuela? ¿Quién se levanta y abre camino y vence los obstáculos que ha impedido que tú le des Libertad a este pueblo? ¡Oh, Señor! ¿No hay ninguno que se levante en esta tierra y se interponga contra Satanás y pelee para el Cristo que venció la muerte el alma de este pueblo? ¡Oh, Dios! ¿No hay nadie que dé la cara por tu causa y le haga frente al que ha dominado y esclavizado a esta nación por más 500 años? ¡Oh, Señor! ¿Quién entrará en la batalla arreciada con tu Pendón desplegado? ¿Quién extenderá Tu bandera libertadora y peleará por la verdadera libertad de este país? ¿Quién saldrá a rescatar a los que han de ser salvos? ¿Dónde está ese remanente del cual has hablado? Yo no lo veo, no lo encuentro, lo he buscado y no lo he hallado, encuentro gente que cree la palabra profética y hasta la recita de memoria, pero su corazón es sesgado y la usa para levantar la bandera de su causa; encuentro gente que la cree, hace súplicas por Venezuela y se acercan a mí compungidos, pero luego al salir del clamor se olvidan; encuentro gente de todo tipo, pastores, profetas, oradores, ayunadores que parecen estar claros de lo que has dicho, pero al final están en otro sitio ¡Oh, Dios, parece que estoy sola! Estoy sin fuerzas y no hay nadie que me ayude, no consigo a nadie verdaderamente comprometido con tu causa que haga contacto conmigo por lo tanto me quebranté y lloré por este pueblo, pues me sentía sin fuerzas e impotente.





Entonces la voz de mi Señor, mi Salvador llegó a mí: "Tú no estás sóla, Yo estoy contigo y abro tus ojos para que veas todo el ejercito que pelea por ti, abro tus ojos, también, para que veas mi remanente fiel en Venezuela, el cual firme en su fe como Sadrac, Mesac y Abed-nego no está sesgado ni se postra ante ninguno de los dioses de esta nación, porque sólo Yo soy su Dios; tengo un restante de mis sacerdotes que como en los tiempos de Elías no están contaminados, que creen en mis justos juicios; que no toleran las fornicaciones de Jezabel y rechazan con furor sus idolatrías y hechicerías; que no se han ido tras el lucro de Balaam y aborrecen la doctrina de los nicolaitas. Sí, Tengo mi remanente que sigue firme en su fe, aunque han sido golpeados por los falsos profetas, falsos pastores, falsos maestros y falsos apóstoles y hasta por mi propia iglesia y se han guardado delante de mí con su corazón quebrantado esperando este tiempo, pues su esperanza está puesta en mí para dar la Libertad a Venezuela. Por tanto, Yo, el Único Soberano y Todopoderoso y Temible y Celoso y Supremo y Eterno Dios que hizo a Venezuela y derramó su sangre por ella, levanto en este tiempo a mi fiel remanente, que han gemido, que han clamado, que han inundado los pisos con sus lágrimas, que han dejado de dormir, que han dejado de comer, que no le han dado descanso a su alma haciendo clamores sinceros por esta nación, que no se han dejado conmover con los que le han lastimado y se han parado en la brecha y han batallado y batallan por la libertad de Venezuela. Por tanto alza ahora tu voz y háblale estas mis palabras a mi remanente fiel.





Así te dice el Señor tu Dios: “No con tu fuerza, porque no tienes, no con tus recursos y riquezas, porque escasea, no con tu experiencia y estrategias evangelizadoras convencionales, porque no te sirven de nada en este tiempo inédito de una Venezuela en guerra, no con el respaldo de tu organización, porque ellos no entienden ¿Dime ahora que tienes, Remanente mío, para liberar a esta tierra? ¡No tienes nada! Sólo un corazón dispuesto y una completa obediencia ¡Es eso que tienes y eso es lo que Yo quiero! Es así como Yo te quiero, pues solo con la fe vencerás las batallas y la guerra por la Libertad de Venezuela, sólo con mi fuerzas y sólo con mi poder someterás y ahuyentarás de este territorio al que mantiene esclavo a este pueblo.
Hoy fortalezco todo tu cuerpo; afirmo tus piernas y te hago ligero como cierva; lleno de fuerzas tus manos y las hago diestras; abro tu entendimiento y mi sabiduría la hago habitar en tu corazón; y engrandezco en ti mi amor y te lleno de mi poder; pues te levanto, a ti remanente fiel, por Venezuela como a Nehemías con la espada en la mano y con las herramientas de construcción en la otra, porque con la espada pelearas contra el enemigo que impera en el corazón de los venezolanos haciéndole retroceder en mi Nombre y obligándolo a despejar el territorio que Yo te he entregado y no temerás ni te amedrantarás, porque mi mano poderosa estará contigo, tu Justicia irá delante de ti y mi Gloria será tu retaguardia; Desplegarás en todo tiempo cual soldado de Jesús la bandera de la Cruz por causa de la Verdad y la harás visible a los ojos de los que están en la oscuridad, tomarás las calles, las avenidas, las autopistas, las plazas, los centros de comercio, las instituciones, las empresas, los parques, los campos, los edificios y casas en rescate del cautivo y en la conquista del territorio que se había perdido, no darás descanso a tu alma hasta que Yo le entregue por la fe de ustedes mis fieles, la libertad a Venezuela. Comerás sin dar descanso a tu cuerpo, dormirás con los ojos abiertos hasta que haya dado la liberación de este pueblo, porque levanto ejército libertador, ejercito pequeño en número, poco en fuerza y en salud, pero grande, robusto, saludable, valiente y temible en mi Poder llamado "más que vencedor” para traer vida, paz y libertad a esta nación. Levanto ejército del centro y del sur y ejército del oriente y del occidente; Levanto a mis fieles a pelear batallas en todo el territorio venezolano ¡Oh levántense soldados del ejército libertador de los llanos de Apure! Alístense y tomen el territorio nacional, porque guiarán batallas decisivas que obligarán al opresor a retroceder. 

¡Oh, Carabobo, Oye atento Carabobo! Pues una vez más, como en los tiempos de Bolívar, en tus tierras se peleará la gran batalla que hará cesar la guerra por la verdadera libertad de Venezuela, alístate y sal a la lucha por la independencia del yugo esclavizador que domina a toda esta tierra, yo te escogí desde el principio y te traje de muchas partes para estos tiempos de hoy y traeré a muchos más para engrandecerte y hacerte fuerte, cobra ánimo y fortalécete en tu Libertador, porque mía es la estrategia de guerra y mía es la victoria ¡Venezuela, Yo soy tu Libertador! ¡Conoce la Verdad y serás Libre! Alístense fieles míos, despiértense los que aún duermen y salgan antes que rompa el alba a pelear batallas ¡Oh, escuchen fieles del Eterno y Supremo Dios! ¡Suena el clarín del ejército libertador! Pelea, pelea con coraje y tendrás la corona, trabaja con valor, no le des ahora descanso a tu cuerpo hasta muy tarde en la noche, porque vendrán noches en que no podrás dormir y días en que no pondrás pan en su boca, pero mi vigor será tu fuerza y mi Pan tu alimento, porque a ti te he llamado para consignar la libertad Venezuela.


Otra vez te digo a ti, remanente mío: Tú me eres instrumento para libertar a Venezuela, no se amilane tu corazón ni sienta temor tu alma por las cosas que han de ocurrir, cobra ánimo, “esfuérzate y sé valiente”, porque Yo estoy contigo como “Poderoso Gigante”. Ten en cuenta esto ahora y no te tome por sorpresa, el que ha dominado esta nación por más de 500 años no está dispuesto a entregarla y viene directamente contra ti, peleará con todos sus medios para destruirte pero no te destruirá, y muchos de ustedes padecerán por la Verdad, pero recuerda “Bienaventurados Los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de Ellos es el reino de los Cielos” ¡Alégrate en mí! Porque Yo te doy grande galardón, vida eterna y autoridad sobre las naciones.


Venezuela tendrá Luz y Libertad, pero sólo por un período que Yo he determinado; resplandecerá su Luz en las naciones hasta que haya cumplido su propósito evangelizador en estos tiempos antes del fin; levantaré en ella un David, un hombre conforme a mi corazón que la conducirá en amor, justicia y paz; será nuevamente llamada nación libertadora de naciones, pues mi Verdad y libertad será llevada por ella hasta los confines de la tierra, en ese entonces habrá un mover de mi poder como no hubo antes jamás en este país y la unción de mi Espíritu será derramada en ella, su lámpara encendida será vista en todo lugar y su voz llena de santidad proclamará mi Palabra no adulterada y todas estas generaciones que no la han escuchado la escucharán, porque mi venida está cerca."

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