Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha... Nación Idólatra, en breve viene Juicio para tí ¡Arrepiéntete de tus pecados y conviértete a CRISTO! Iglesia de Venezuela, Vuélvete a Dios, No te desvíes ni a la izquierda ni a la derecha

13 feb. 2014

AYES DE VENEZUELA Y DE LA IGLESIA

¡Ay, Ay, Ay, Venezuela! Cuán grande es tu inundación, Cómo se han inundado en tiempos de sequía tus veredas, calles, avenidas y autopistas; Cómo  tus plazas y comercios, tus casas y edificios se han inundado como con un río rojo embravecido que golpea y chispea mientras se abre camino. ¡Ay, Venezuela! Tu miedo te hace actuar fatuamente y torpemente te encaminas enceguecida hacia tu propia destrucción por no tener en cuenta a Dios y por no escuchar su voz cuando te pedía que te volvieras a su camino.

El tiempo del hijo se acorta, sus piernas tiemblan, su mano se endurece, su puño se hace de hierro, puño que será desmenuzado. Los sacrificios ya están en el altar, los que planean traición están listos y los príncipes deseosos del poder se destruyen así mismo. El que una vez fue  grande y fuerte y que aún intimida con espejismo de poder y dominio a los pequeños y débiles se apresura a echar mano y a tomar lo que siempre ha querido en son de defender la libertad de los que claman a otro Dios que no es Cristo.

Ay, Ay, Ay, iglesia Ten en cuenta que  por cada uno de ellos te pedirá cuentas Dios. Ay, iglesia sufre tus ayes, porque embriagada de vino preferiste el camino de Caín, te lanzaste por el lucro del error de Balaam y  en la contradicción de Coré. Convertiste en libertinaje la Gracia de Dios, preferiste escuchar a tus falsos profetas que te aupaban y te hablaban de prosperidad, cerraste tus oídos a escuchar la voz de tu Dios y te fuiste desbarajustada como una cabra montes tras tus amores ilusos, cual prostituta te acostaste con ellos y con tu ambición de poder causaste la mayor división y mortandad en mi pueblo.

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